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El plantel de Crucero Del Norte tendrá obra social hasta fin de año

Pasan los días y el panorama no se aclara para las categorías menores del fútbol argentino, todas interrumpidas por el confinamiento obligatorio. Apenas unas palabras de Chiqui Tapia afirmando que “los ascensos se tienen que definir en la cancha” dan paso a las especulaciones de una posible vuelta a la actividad pos invierno.

Lo cierto es que los clubes del interior del país resultan ser los grandes perdedores en esta contienda, con caídas drásticas en sus arcas internas producto de los nulos ingresos económicos.

En el torneo Federal A, tercera categoría del fútbol nacional, los clubes decidieron hace unas semanas licenciar a sus planteles de primera. La medida respondió al manto de incertidumbre y la incapacidad de estar al día con los salarios, este último punto aplacado en los últimos días.

Uno de los afectados fue Crucero, único equipo misionero en el Federal A. El club licenció al plantel y la semana pasada saldó la deuda de marzo, hecho que lo deposita en un presente casi privilegiado si se toman otros ejemplos de la categoría.

Pero el acertijo inmediato a descifrar es qué pasará con el plantel una vez que retome la actividad. El 30 junio se termina el contrato para más de 10 jugadores del plantel de primera y no se sabe si seguirán ligados al club, situación que preocupa a todos, entre ellos a Pablo Motta, capitán del equipo.

“Hay una incertidumbre bárbara, no tenemos fecha de regreso a los entrenamientos. A muchos se nos vence el contrato, pero quedamos en seguir en contacto con el club y ver como se sigue desarrollando todo este tema”, aseguró el Gato en diálogo con El Territorio.

“Estar ocho meses sin competencia, y otros seis sin goce de sueldo hasta diciembre, es un golpe durísimo. Pero lo que hablamos los capitanes de cada club del Federal A con el gremio de futbolistas es de lo que va a pasar más allá; y desde el 1 de julio hasta diciembre la pregunta que surge es quién nos va a dar un apoyo económico”, se preguntó.

“El gremio fue claro que nos va a seguir ayudando con la obra social hasta que vuelva el fútbol y que, además, buscará mediante sus herramientas y medios una ayuda económica para nosotros, se comprometieron a eso”, agregó Motta.

“Hay que esperar, no queda otra, cada 15 días pasa algo nuevo; es una actualidad compleja y es entendible el momento de los clubes y los jugadores, hay que ponerse en cada lugar y ver qué sería lo mejor para cada uno”.

Respecto al vínculo con Crucero una vez finalizado el contrato, Motta sostuvo que la dirigencia continúa en contacto con el plantel y todo está por verse. “Nosotros tenemos diálogo fluido con Dardo Romero (manager y vicepresidente de Crucero), la dirigencia, el profe y Carlitos (Marczuk). En los próximos días tienen que esperar los ingresos de AFA y sponsors para que el club se vaya acomodando, porque no solamente estamos los jugadores y el cuerpo técnico, también están los empleados del club; nadie escapa a la situación que vive el país”.

“Los dirigentes nos dijeron que están contentos con la campaña que veníamos haciendo y la idea es mantener la base de todo el equipo, aunque si no se soluciona esta situación todo puede cambiar. Por el momento todos vamos a seguir en contacto”, sostuvo.

Lo que viene

La principal resolución que se maneja desde AFA es jugar un eventual reducido a fin de año con los primeros posicionados en las dos zonas del Federal A, algo que no beneficiaría a Crucero, hoy afuera de la zona clasificatoria.

“Personalmente pienso que en lo inmediato tiene que volver a fútbol. Si nos guiamos por lo que pasa en Europa, allá se está entrenando y los contagios son mayúsculos, acá no es así. Considero, y siempre hablando de las ganas, que en septiembre y octubre vamos a estar volviendo a entrenar para que se terminen los torneos que se suspendieron y empezar uno nuevo en enero”, remarcó Motta.

“Lo que nos dijo (Sergio) Marchi es que vamos a jugar todos los clubes del Federal A, no sólo los seis primeros en un eventual reducido. Nosotros estamos a dos puntos de la clasificación y con un partido menos, entonces sería un hecho injusto que no nos den la oportunidad. Si vuelve el fútbol en septiembre u octubre hay tiempo para jugar lo que queda. Los ascensos se tienen que dirimir en el campo de juego”, cerró.

Todo está por verse en el fútbol argentino. Lo único cierto es que hay avances en un camino que hoy hay que transitarlo en plena oscuridad.

Fuente: El Territorio