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Inmigración descontrolada: Malestar de ciudadanos de Iguazú con Alberto Fernández

La frontera de la ciudad de las Cataratas es un colador. Alrededor de mil personas pasan por Puerto Iguazú para regresar a las distintas localidades del país. Ante este contexto, solicitan que se realice un puente aéreo sanitario y de esta manera evitar el contacto con quienes estuvieron en alguna zona de riego.

“Utilizan nuestras estaciones de servicio y otras locaciones comunes a los que somos de acá”, se quejó un empresario que dialogó con MISIONES OPINA. Por otro lado, la secretaria de Gobierno de Iguazú, Marcela González, lo responsabilizó directamente al presidente, Alberto Fernández por lo que “pueda pasar dentro de nuestra localidad”.

Unas 200 personas se encuentran trabajando en el paso fronterizo. Todas ellas viven en esta localidad de alrededor de 95 mil ciudadanos. En imágenes viralizadas se pueden observar un contigente de personas que pasan por el Puente Internacional Tancredo Neves hasta llegar a la localidad del norte de nuestra provincia.

En la misma línea otras fuentes consultadas de Iguazú explicaron que no se está cumpliendo con lo establecido por el Gobierno Nacional, entendiendo que no se está cuidando las vidas de los misioneros. “Todos nuestros trabajadores están permanentemente expuestos a los contagios que puedan traer los que se fueron desobedeciendo las órdenes del presidente”, sostuvo otro ciudadano indignado ante esta situación.

Por su parte, el músico iguazuense Roberto Edgard manifestó que con todo lo que se viene haciendo no alcanza. “Hay turistas que se quedan durmiendo en la Aduana”, comentó en un medio de alcance nacional y agregó: “Estamos pidiendo al gobierno nacional que por favor tome medidas y que canalice un puente sanitario aéreo”.

Cierre de ingresos a la ciudad con montículos de tierra

La segunda puerta de ingreso a la Argentina se ha convertido en las últimas horas en el principal foco de conflicto en la frontera albiceleste. Con los transportes aéreos y terrestres de líneas suspendidos, miles de argentinos provenientes de destinos considerados en riesgo por el coronavirus optaron por ingresar al país por Brasil usando el puente Tancredo Das Neves, que une las ciudades de Puerto Iguazú y su homónima brasilera de Foz, lo que despertó enojo por parte del municipio iguazuense que denuncia falta de ayuda del Gobierno Nacional para contener la situación.

El intendente de Iguazú, Claudio Filippa, ya había advertido que tomaría “medidas drásticas” si el presidente Alberto Fernández no daba respuestas a sus reclamos. Primero intentó cerrar el ingreso de turistas a la Argentina por el puente, pero finalmente no prosperó porque la frontera es jurisdicción federal que depende exclusivamente del Ejecutivo nacional. Antes esta imposibilidad, el jefe comunal decidió blindar totalmente a la ciudad y prohibir el paso de los no residentes.

El bloqueo se realizó colocando montículos de tierra en los principales accesos al casco urbano. los ciudadanos locales y los proveedores con provisiones podrán entrar por la Avenida Victoria Aguirre donde habrá un punto fijo de control sanitario.

Según los cálculos de las autoridades locales, en 6 días, nueve mil personas utilizaron el paso fronterizo de Puerto Iguazú para volver a la Argentina.

Los argentinos varados en el mundo aprovechan que Brasil no restringió su tráfico aéreo. Se puede llegar a San Pablo o a Rio de Janeiro y desde ahí volar a Foz cuyo aeropuerto tiene conexiones con las principales ciudades de ese país y con otras de Estados Unidos y Europa.

Una vez que logran cruzar desde Foz a Iguazú, la situación se complica aún más. Los argentinos que no tienen cómo seguir su camino queda aislados en un campamento que se armó en la cabecera del puente. El Gobierno de Misiones dispuso de más de 60 micros chárter para trasladar a las personas y evitar que se formen grandes concentraciones de gente y Aerolíneas Argentinas, de forma esporádica, envió aviones para retirar a los turistas que podían pagarse el pasaje.

Filippa señaló en reiteradas oportunidades que está desbordada la capacidad de la frontera y que se está poniendo en riesgo a las 90 mil personas que habitan en Iguazú.

“Los turistas tienen contacto con todo el personal que trabaja en los distintos sectores del puente, como Migraciones, Aduana y de las fuerzas de seguridad, esta gente reside en Puerto Iguazú y eso nos preocupa”, expresó.

En ese contexto, ayer el gobierno local envió un pedido al cónsul argentino en Foz, Roberto Ramón Lafforgue, solicitando un puente aéreo a Ezeiza para los argentinos que pretenden ingresar al país por Iguazú.

La misiva, pide al cónsul que resuelva este problema de la misma forma en la que lo ha hecho el Gobierno Nacional con los otros argentinos de distintos países del mundo.

“Nuestra ciudad corre un gravísimo riesgo con las más de mil personas que a diario pasan la frontera por nuestra localidad. Además, la salida de ómnibus a cualquier destino está prohibida. Le solicitamos que intervenga para evitar que se siga aglomerado gente en el punto de frontera, aumentando el riesgo de proliferación del virus”, expresa la comunicación.

Anteriormente, ya le habían pedido al presidente ayuda para asistir al personal de Migraciones y mayor logística para trasladar a los varados y evitar que se aglomeren en la cabecera del cruce internacional. Hasta ahora, las autoridades de Iguazú denuncian que no han tenido respuestas a sus pedidos.

El diputado nacional Ricardo Wellbach intervino y pidió que desde la “ciudad de las cataratas” se mantenga la frontera abierta aunque reconoció la gravedad sanitaria que representa el conglomerado de turistas en Iguazú además de aclarar que la Nación se comprometió en algún momento a “reintegrar” los gastos afrontados por Misiones en el traslado de esas personas a sus provincias de origen, además de especificar que todavía se encuentran varados alrededor de 500 viajeros.

También se informó que los choferes de los 60 micros utilizados para estos traslados tras finalizar los viajes fueron puestos en cuarentena preventiva.