Opiniones Nacionales

Etchevehere, patrón de lo perverso

Por  Salvador Torres*

El ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, se muestra como el mejor representante de las políticas genocidas de Cambiemos y se regodea en la planificación de otra oleada de despidos que perjudican a la Agricultura Familiar.

El rumor latente de 1000 nuevos despidos en el Ministerio de Agroindustria, marcan un avance feroz y despiadado de las políticas de ajuste y desguace del aparato estatal impuesto por el FMI y a las cuales suscribe de modo abyecto el gobierno de Mauricio Macri. De ese millar de despidos, un 60% sería aplicado en la Dirección de Agricultura Familiar. Denunciado por su hermana por la apropiación indebida de bienes familiares, Luis Miguel Etchevehere, ostenta todos los atributos del despiadado y si bien esos hechos se corresponden a los ámbitos privados de las personas, no dejan de mostrar a un personaje que se desenvuelve con soltura en los márgenes de la legalidad. El vaciamiento de El Diario de Paraná y las denuncias por el empleo de mano de obra esclava en sus campos, forman parte de su prontuario, usar otros términos sería usar eufemismos prescindibles para el caso.

El número de 600 despidos en la vieja SAF no es casual y se corresponde a una lógica ostentada en el nombre del nuevo ministerio. Nada de Ganadería, Agricultura y Pesca, Agroindustria y el resto afuera. El racconto es simple para evidenciarlo, de Secretaría de AF se pasó a Sub Secretaría y a medida que el achique avanzó, la misma se convirtió en una simple dirección con políticas inoperantes y simbólicas. Sin dudas, el sector de los agricultores familiares es el más perjudicado por las políticas llevadas adelante por el gobierno de Cambiemos. La caída del Monotributo Social es una muestra elocuente de a quienes se perjudica, la baja de las retenciones al trigo, al maíz y también a la soja, visibiliza de manera clara a quienes se beneficia.

Luis Miguel Etchevehere no es un loquito descontrolado que hace y deshace a su antojo, su hermano Juan Diego, presidió hasta hace pocos días la Fundación Pensar de Entre Ríos, la misma que proyecta las políticas de Cambiemos y que acaba de avalar el uso de agroquímicos a 10 metros de viviendas en el territorio entrerriano, algo que está en consonancia con los despidos de técnicos que llevan adelante el control de alimentos en el SENASA, organismo encargado de controlar la calidad de los alimentos que consumen los argentinos. La agricultura familiar cae también en la volteada, porque al despido de técnicos para llevar adelante políticas de desarrollo, se le suma con esa medida la contaminación de los cultivos orgánicos y de otras prácticas libres de pesticidas contaminantes, propias de la agricultura familiar y campesina.

Decir que esta destrucción es perversa, no es nada nuevo, pero es una perversión delictiva, potenciada cuando se enmarca para destruir no solo al aparato del estado, sino a las comunidades y a sus tejidos sociales y económicos. Luis Miguel Etchevehere se ha convertido en el abanderado de la misma, al llevar adelante una política dedicada a despojar a los pobres, para incrementar de modo salvaje la riqueza de los ricos. Nada les importa producir desposeídos y desamparados, con tal de agrandar sus cuentas en los paraísos fiscales y realizar movidas financieras con las ganancias de exportaciones que no pagan tributos, ni derraman la riqueza pregonada en los discursos del liberalismo.

Detener esta expoliación mafiosa, es el fin de un trabajo arduo pero posible, como lo es el de la unidad de todos los perjudicados. El acto del 26 de julio pasado en las puertas del Ministerio de Agroindustria, con la participación de la junta interna de ATE, LA CTA Autónoma, la CTEP y las organizaciones de la Agricultura Familiar, al cual deben sumarse los 12 cortes de rutas misioneras, llevadas adelante por el Movimiento Agrario de Misiones en la provincia, marcan el camino. Despedir a un técnico de AF es dejar a cientos de campesinos sin capacitaciones. Despedir a un técnico del SENASA es librar a su suerte la salud de millones de argentinos. Solo con un unidad serán derrotados los delincuentes vendedores de la patria.