Fotos del Día Política y Economía

Una batalla contra el tiempo

Por: Alberto Hedman

Con la firma del gobernador Passalacqua, este viernes, llegaron a quince las provincias que se presentaron ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación pidiendo que intime al gobierno nacional a cumplir con la sentencia de ese Tribunal, y devolver a las provincias los recursos de la coparticipación federal desviados para sostener la alícuota cero del IVA y otras medidas del mal llamado “paquete de alivio” postPaso. Cuando faltan quince días para las elecciones del 27 de octubre, y sólo el optimismo performativo del presidente Macri le pone una ficha a la posibilidad de que el gobierno de Cambiemos de vuelta la contundente derrota sufrida el 11 de agosto, el reclamo provincial a la Corte sonó a un recurso de última instancia al borde del área. Un intento de impedir que la fecha electoral sea propicia a otro incumplimiento del Gobierno de Cambiemos. Es que, a través de un pedido de audiencia pública con un grupo de provincias, el Ejecutivo Nacional frenó la discusión, buscando llevar el pleito más allá de octubre. Y por esa vía del alargue, lo más probable es que la eventual devolución de los fondos detraídos de la coparticipación se licuará detrás de las urgencias de un recambio presidencial al borde del abismo. De cara a un contexto económico-financiero vulnerable al extremo, en el que sólo el temor al pasado impidió una declaración de default de las cuentas públicas; y frente a un nuevo ciclo de endeudamiento y sometimiento a las políticas de darwinismo social del Fondo Monetario Internacional; el debate sobre la rebaja del IVA es más simbólico que real. En la Argentina fracturada por la recesión económica, la inflación y la falta de trabajo, sin embargo, el reclamo provincial no tiene nada de abstracto. Por la mecánica de goteo diario de la coparticipación, es difícil realizar el cálculo exacto de recursos perdidos, pero las provincias, en el recurso elevado a la Corte, estiman que no es menor a 61.800 millones de pesos, incluyendo las modificaciones en Ganancias y el Monotributo. La recuperación de esos recursos, en el escenario actual, político y económico, pareciera una batalla a destiempo.

Alivio de corto plazo

Ayer, Ámbito Financiero reveló que la suspensión del IVA a unos 2000 productos de la canasta básica alimentaria, lanzada el 16 de agosto pasado, se agotó ese mismo mes y ya en septiembre fue absorbida por el avance imparable de la inflación. Según un relevamiento de ese diario, en septiembre los precios de los alimentos subieron un 8,2%, “ubicándose -en sólo un mes- muy por encima de la inflación estimada de 5.5%”. El relevamiento, realizado en la primera mitad de septiembre, encontró que las mayores subas –por categoría-, fueron en Alimentos (62%); Bebidas (44%); Cuidado personal, (67%) y Limpieza (61%). Los guarismos ratifican una tendencia que atraviesa todo el período de gobierno de Cambiemos, la transferencia de recursos de los sectores de menor poder adquisitivo a los más ricos. Según la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), a la inflación de 5,5% en septiembre correspondió un promedio de 6,7% en Alimentos. En lo que va del año la suba de precios acumula 37,7 % y en los últimos 12 meses llegaría al 53,5%. “Es elevada la probabilidad de que 2019 supere al 2018 en materia de inflación acumulada”, advirtió el informe.

No era tan fácil

El Presidente que hizo campaña afirmando que le sería fácil resolver la inflación, lo evidencian las estadísticas, se apresta a irse habiendo incumplido ese como la mayoría de los postulados con los que llegó al poder. No por casualidad, durante su mandato, mientras el Presidente y sus funcionarios repetían como el pastorcito mentiroso “se viene la desinflación”, la tendencia inflacionaria castigó con más rigor a los que menos tienen; y aparentemente lo seguirá haciendo hasta el último día.