Fotos del Día Política y Economía

Macri en modo carismático

Tal como habían prometido, el Pro y el radicalismo misioneros se ocuparon el pasado miércoles de dar un marco de público adecuado a la marcha del “Sí se puede” en la costanera de Posadas, una posta de la gira proselitista por 30 ciudades argentinas con la que el presidente Macri pretende recuperarse de los malos resultados de las primarias del 11 de agosto. El atardecer sobre las aguas del Paraná, en el fondo, y el amplio despliegue de banderitas argentinas, además de una inusual cantidad de niños sobre el escenario, cubrió a la presentación de un clima de celebración escolar, que en nada desentonó con la factura conceptual del evento. Los saludos de rigor y la lectura de los diferentes carteles con los nombres de las localidades misioneras, representadas en la ocasión, -en el marco de la cual el Presidente volvió a incurrir en uno de sus típicos trabalenguas- dieron el tono de un mensaje anclado en lo emocional, más que en lo político. Como lo viene haciendo, el mandatario ignoró los grandes temas de la actualidad del país, la crisis social y económica agobiante, la inflación galopante, el endeudamiento externo que pone al país al borde del default; etc, para recaer en el relato simplista del gobierno que hizo todo bien, pero un mal tiempo externo le impidió asegurar los frutos de la acción. La única frase en que se pudo leer una mención al presente dramático de los argentinos que viven de un salario o una jubilación y no llegan a fin de mes, fue cuando reconoció que “el último año y medio fue difícil para ustedes la clase media”. Tras ello, sin embargo, el Jefe de Estado y candidato a la reelección aseguró que en los últimos cuatro años “se sentaron las bases” para un futuro venturoso de “crecimiento económico”. Una encendida declaración de guerra al narcotráfico, y una mención a la lucha contra la impunidad, y en favor de la democracia, fueron, por otra parte, los únicos momentos en que intentó dar definiciones concretas respecto a su gestión de gobierno.

Haciendo historia

Los mayores esfuerzos del disertante fueron para exhortar a los presentes a una activa participación, en ambientes familiares y en las redes sociales, y aún como fiscales, en pos de garantizar una “elección histórica” que “de vuelta” el resultado de las Paso. Haciendo de la necesidad virtud, Macri se esfuerza en estos actos, pautados de idéntica manera en diferentes ámbitos, en gestar una épica alrededor de un improbable triunfo que lo conduzca a un segundo mandato. Curiosamente, lo hace sin nombrar, o haciéndolo sólo de refilón, a su gestión de cuatro años al frente del Ejecutivo. Tal vez por ello, tampoco habló ayer de la realidad económica y social local, y se conformó con ufanarse de que Misiones es la provincia que más visitó como titular del Ejecutivo nacional. Incluso en su pico más alto, el discurso no abandonó las generalidades: “Estamos acá porque nos unen valores por los que queremos batallar. Los que queremos cuidar la democracia, los que queremos vivir en paz, los que queremos la honestidad, queremos amar y vivir en libertad”. Apuntando a una clase media “de libro”, el Macri en modo carismático que derrochó proselitismo “republicano” durante poco más de media hora de intensa interacción con el público volvió, sin embargo, sobre una característica que exhibió desde el principio de su mandato: se siente más cómodo en el terreno potencial del marketing electoral que en el duro oficio terrestre de gobernar aquí y ahora.